El portulano de Macià de Viladestes: patrimonio cartujano disperso

La Cartuja de Vall de Crist, fue la quinta que se fundó en la península, concretamente en Villa de Altura, cerca de Segorbe, en la provincia de Castellón.

Fue en 1385 gracias al infante Martín de Aragón, quien consiguió bula papal de Clemente VII. Se mantuvo como centro eclesiástico más de seis siglos, siendo un gran centro espiritual donde personajes de la talla de Bonifacio Ferrer, San Ignacio de Loyola o el antipapa Benedicto XIII se dieron cita.

Tras la desamortización de Mendizábal en el siglo XIX, que provocó su abandono, la cartuja entró en tal fase de declive que su estado actual es ruinoso, apenas quedando algún maltrecho edifico.

Algunos de sus objetos muebles fueron salvados, otros vendidos o expoliados… el claustro lo adquirió la ciudad de Segorbe con el que construyó de aquellas un lavadero; las puertas y retablos se fueron al museo de Altura; el altar mayor está en la iglesia de San Miguel de este municipio; el brocal de su pozo en la Avda. Agustín Sebastián…

De entre las joyas que tenía esta cartuja se encontraba su biblioteca. Cuando la exclaustración contaba con 1349 volúmenes, siendo dos las grandes joyas: el Códice de la Sentencia del Compromiso de Caspe, con el Proemio y Conclusión, redactado por Don Bonifacio Ferrer (hermano de San Vicente Ferrer). Se trata de un original, de los tres que se hicieron, que aquel se trajo a la Cartuja de Vall de Cristo.

La otra joya era una carta hidrográfica plana, muy comentada por los intelectuales y especialistas. Don Joaquín Lorenzo Villanueva habló de ella en su Viaje literario. El Portulano de Mecià de Viladestes es una carta náutica de 1413: Mecià de Viladestes me fecit in ano MCCCCXIII; una joya de pergamino iluminado entre mapas y planos, ilustrada con bellos dibujos. El autor, un judeo-converso catalán, representó a Europa con sus rutas comerciales trans-saharianas, un documento importantísimo para la época.

Portulano

Portulano en piel de Mecià de Viladestes

Cuando los monjes tuvieron que desprenderse de la cartuja en general también lo hicieron de este portulano en particular. Tras muchos avatares éste llegó a París, donde se conserva en la actualidad, concretamente en la Biblioteca Nacional de Francia.

Detalle:

Detalle: Pesca de ballena

Detalle: Península Ibérica

Detalle: Península Ibérica

Detalle:

Detalle: Arabia y la Meca

 

Info: Asociación Cultural Cartuja de Valldecrist

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