Reflexiones de un cartujo sobre la muerte: La danza de la muerte o La danza macabra

Escribió Jorge Manrique hacia 1476:

 Recuerde el alma dormida

avive el seso y despierte

contemplando

como se pasa la vida

como se viene la muerte,

tan callando;

cuán presto se va el placer,

cómo, después de acordado,

da dolor;

cómo, a nuestro parecer,

cualquier tiempo pasado,

fue mejor.

Eran las Coplas por la muerte de su padre, una elegía que recordaba a los humanos que la muerte llega… para todos. Ricos y pobres, poderos y humildes, ancianos y niños… todos serán tocados por el dedo de la muerte en algún momento, inesperado en muchos casos. A nadie se le perdona ese trance.

¡A morir venimos! Esta es una realidad inexorable. Los monjes  cartujos siempre lo han tenido claro, el tiempo que se pasa en este plano terrenal ha de servir para caminar hacia el Señor, para alcanzar su Gloria. Ellos no están tristes por la muerte. Es el paso a la eternidad, para estar bajo la Luz de Dios. Para alabadle junto a Él.

Vive pensando que el tiempo es fugad, estate atento, aprovéchalo.

Si pensamos con visión histórica, hacia la Edad Media, la muerte era algo diario y común en casi todas las familias y comunidad. La peste, el cólera, epidemias…  enfermedades que a todos alcanzan. El sentir popular pronto se hizo notar y apareció la famosa: Danza de la Muerte o Danza Macabra.

La sociedad primero las manifestó con coplas orales, luego con literatura y teatro, y finalmente con el arte… el cómo la muerte alcanza a todos con independencia de su estado, condición o posesión terrenal.

La representación más antiguas que se conoce, hoy desaparecida, databa de 1424; era una pintura mural en el cementerio de los Santos Inocentes de París. Allí se veía la muerte (esqueletos o cadáveres putrefactos) bailando con vivos de distintas clases o estamentos sociales, muchas veces se podía ver o notar el diálogo entre ambos.

El encuentro entre vivos y muertos era habitual. Los fallecidos advertían que cambiaran su modo de vida, tenían que dejar las malas costumbres y pecados. La muerte llegaría un día y los alcanzaría como antes les ocurrió a ellos.

La Danza macabra del cementerio de los Santos Inocentes de París, es una representación casi teatral. La muerte dialoga con vivos antes de llevárselos. El Papa, el emperador, el rey, el patriarca, el caballero, el escudero, el franciscano, el labrador, el niño… todos conversan con ella en algún momento. El cartujo también lo hace.

Numerosas son las publicaciones que han visto la luz sobre estos diálogos. Traemos aquí el ocurrido entre la Muerte y el monje cartujo después de haber hablado con el mercader:

La muerte

Andad, mercader, no dilatéis,
no me resistáis más.
Nada os queda por obtener.
Uníos también vos, cartujo,
hombre de abstinencia:
soportadla pacientemente,
lucíos en la danza,
no penséis en vivir más.
La muerte vence a cualquiera.

El cartujo

Tiempo atrás, para el mundo, yo ya he muerto;
he aquí el por qué mis deseos de vivir son menores
toda vez que los hombres temen a la muerte.
Cuando mi carne sea vencida
pido a Dios que mi alma liberada
vaya al cielo después de fenecer.
Esta vida es un vacío miserable.
Tal vive ahora el que mañana no vivirá más.

Grabado que representa a la muerte llevándose a un sargento (derecha) y a un cartujo (reconocido por la característica cogulla). La Danse macabre (París, 1486)

Grabado que representa a la muerte llevándose a un sargento (derecha) y a un cartujo (reconocido por la característica cogulla). La Danse macabre (París, 1486)

Para los que quieran leer una publicación entera, la biblioteca virtual Miguel de Cervantes nos facilita un facsímil de 1864. Es el original de La danza de la muerte en Poetas castellanos anteriores al siglo XV, colección hecha por Tomás Antonio Sánchez.

Leyendo el diálogo sólo me viene a la mente el poema de Santa Teresa Vivo sin vivir en mí, en el que anhela la muerte para llegar al Señor y alcanzar así la plenitud en la Paz y en la Gloria:

 ¡Ay, qué larga es esta vida!

¡Qué duros estos destierros,

esta cárcel, estos hierros

en que el alma está metida!

Sólo esperar la salida

me causa dolor tan fiero,

que muero porque no muero.

  La fugacidad de la vida siempre ha estado presente en la Historia de la humanidad. Tema importante en las meditaciones diarias: Memento mori decían los romanos, recuerda que morirás. Una vez me dijeron: “Medita en la eternidad y tus problemas se harán pequeños e insignificantes”. En la actualidad la frase romana se convirtiria en esta meditación: Si supieras que morirías mañana… ¿no vivirías lleno de bondad, amor y gratitud hacia el prójimo?

Danza macabra en la iglesia de San Nicolás en Tallin

Danza macabra en la iglesia de San Nicolás en Tallin

Anuncios

Un pensamiento en “Reflexiones de un cartujo sobre la muerte: La danza de la muerte o La danza macabra

  1. juanita dice:

    Es muy cierto pero escalofriant

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s